The best Side of incertidumbre amorosa
Y por supuesto, esta mirada nunca será suficiente para aquellos que prefieren concederle a otros el poder de hacerles enojar, de hacerles llorar o de hacerles felices, porque no quieren aceptar que son los responsables de sus vidas.
Cuando esto ocurra, no debemos dudarlo: hay que hacer lo posible para que perdure, para que no se escape y ser así bailarines eternos en la pista de las relaciones felices.
Pero otra cosa sucede con el amor nuestro de cada día. El amor que verdaderamente somos capaces de sentir y el que esperamos que otros puedan sentir por nosotros. Para bien y para mal, ese amor no es ningún sentimiento sublime e ilimitado.
Al contrario de lo que solemos pensar, no es sano emparejarse tratando de que el otro llene los vacíos y huecos de nuestra alma. Esa tarea corresponde únicamente a cada uno de nosotros.
Todos somos diferentes y tenemos que trabajar diversas áreas de nuestro desarrollo individual. Sin embargo, quien ama de verdad no permitirá que sus tareas pendientes destruyan la autoestima y la felicidad de su ser amado.
Este enigmático cuadro sugiere la naturaleza misteriosa y a veces incomprensible del amor verdadero, destacando cómo puede existir una profunda conexión incluso cuando no se revela completamente.
Desde pequeños vamos integrando e interiorizando estos patrones y llegamos a la edad adulta con un concepto erróneo del amor.
El psicósymbol Carl Rogers afirmaba que “el amor verdadero permite a cada persona ser lo que realmente es” (Rogers, 1961). Esto significa alentar y apoyar a la pareja en su crecimiento individual.
El amor verdadero no está exento de problemas. La armonía no siempre es perfecta, ni se es inmune a las dificultades. A veces caemos en ese mismo error: creer que para que el amor funcione no deben existir las discusiones, las diferencias, los retos.
En la vida authentic, el amor verdadero se manifiesta de diversas maneras. Se observa en parejas que han superado desafíos juntos, demostrando resiliencia y una voluntad de trabajar en su relación.
El amor verdadero es más que un sentimiento y la pasión orquestada por una serie de neurotransmisores. Al inicio cuenta con unos elementos particulares:
La capacidad de influir positivamente en la vida del otro y la existencia de proyectos compartidos fortalecen la read more relación. El apoyo mutuo en la consecución de metas y sueños enriquece el amor verdadero.
«Romeo y Julieta» de William Shakespeare: Esta obra es quizás la representación más icónica del amor romántico en la literatura. Shakespeare explora la intensidad del amor joven y apasionado, mostrando cómo Romeo y Julieta luchan contra las barreras sociales por su amor, lo que finalmente lleva a un trágico last. Su amor se ha convertido en un símbolo del amor verdadero y sacrificado.
Sabemos que no nos vale cualquiera, y que en este arte del querer hay que tener cabeza para no nutrirnos solo de decepciones. Todos ansiamos de algún modo un amor verdadero. Saber qué lo define es sin duda un primer paso.